Intervención

FASES

DIAGNOSTICO Y EVALUACIÓN

  1. Aplicación de pruebas diagnosticas con el fin de establecer la problemática del consultante.
  2. Entrevista con el consultante y su familia.
  3. Contacto con el remitente, delimitación de parámetros de trabajo y acuerdos terapéuticos.
  4. Solicitud de evaluación de parte de otros profesionales, informes escritos y establecimiento de contacto con las entidades prestadoras de servicio del paciente.
  5. Visita a las entidades colegios, familias y entidades de ser necesario para ampliar el contexto evaluativo del paciente.

TOMA DE CONCIENCIA DE LA PROBLEMÁTICA. RECONOCIMIENTO Y ACEPTACION DEL PROBLEMA

Se trabajará la negación, control y la abstinencia por medio de trabajo corporal donde se incentivara a los consultantes a aceptar su cuerpo basado en la creencia de “aquél que no reconoce y ama su cuerpo puede llegar a perder su simbología y destruirlo”. Para ello se utilizarán los métodos del enfoque sistémico y las dinámicas; así como trabajo clínico y de los demás profesionales de la salud con el fin de llevar al consultante a concretizar la problemática para clarificación de las dimensiones clínicas, educativas, familiares, y laborales.

RECUPERACIÓN EN TODOS LOS ÁMBITOS DEL SER HUMANO

Centrado en la búsqueda de la realización conjunta, el equipo terapéutico y los consultantes elaborarán un proyecto con base en la búsqueda de la calidad de vida. De esta manera se logrará la reestructuración de un sistema de vida adecuado a su problemática, si ésta lo amerita.

REINSERCIÓN SOCIAL

Adaptación del entorno laboral, social académico /educativo, familiar y de su redes de apoyo, con base en la aceptación de los consultantes con dificultades. Así se revaluará una nueva forma de vida construyendo con ellos nuevas identidades que les permitan ser aceptados por una sociedad libre de discriminación, exclusión, aislamiento y silencio.

PLAN TERAPÉUTICO

PRINCIPIOS GENERALES

Los principios básicos de tratamiento ofrecidos por FUNDACIÓN GINESTRA se encuentran en consonancia con los principios establecidos por el Ministerio de Protección Social de Colombia. Dentro de los principios terapéuticos encontramos

RESPONSABILIDAD PÚBLICA Y PRIVADA. El servicio que se brinda es de carácter privado y con ánimo de lucro, en convenio con la Red de Suicidiología y las asociaciones de psicología y suicidio, o acordes, con los convenios de las entidades remitentes, colegios instituciones y/o organizaciones privadas, o públicas.

IGUALDAD Y UNIVERSALIDAD. Se garantiza la no discriminación por raza, orientación sexual, sexo, edad, y creencias religiosas. Se admitirá cualquier consultante que padezca de cualquier minusvalía o enfermedad psíquica o física previa evaluación diagnostica para que su condición se adecue a los servicios.

CONFIDENCIALIDAD Y PRIVACIDAD DE LOS DATOS. De acuerdo a los convenios de la legislación vigente.

GLOBALIDAD E INTEGRALIDAD. El abordaje se realizará desde la perspectiva de la integralidad del ser humano, con énfasis en el trabajo desde la corporeidad en todas las áreas de la persona como consecuencia de su problemática. Para ello el equipo de profesionales que conforma GINESTRA pertenece a múltiples disciplinas y diferentes enfoques de intervención los cuales brindan una intervención desde el modelo sistémico de intervención integral.

INDIVIDUALIZACIÓN. La atención a los consultantes será adaptada a sus necesidades y condiciones personales, sociales, académicas y laborales, con el fin de realizar un modelo de intervención que cumpla con las especificaciones del “Plan de Tratamiento Ambulatorio –PTA-“, llevando un seguimiento que quedará reflejado en la historia clínica.

COMPLEMENTARIDAD. FUNDACIÓN GINESTRA está en capacidad de ofrecer programas dirigidos a trabajar las problemáticas con las actividades cotidianas tanto académicas como laborales, para llegar a la abstención y la reducción de riesgos y daños, para el consultante y sus familias o red de apoyo.

NORMALIZACIÓN E INTEGRACIÓN. Se hace utilizando los recursos que la sociedad establece para la satisfacción de necesidades sociales y culturales procurando respetar el medio familiar, el entorno social y respetando los Derechos a la diferencia, autonomía, igualdad, equidad, solidaridad.

COORDINACIÓN. Con el fin de realizar un trabajo sistémico se tendrán en cuenta las demandas del servicio de parte de los remitentes actuando en coordinación con instituciones públicas y privadas pertinentes -clínicas, educativas y organizacionales-, estén o no dentro de la cobertura de los servicios del consultante.

PARTICIPACIÓN. Todo usuario de la entidad tiene el deber y derecho a participar activamente en su propia recuperación conociendo en todo momento la evolución del tratamiento. Los familiares y demás redes de apoyo tendrán el derecho a ser informados sobre los tratamientos, previo consentimiento informado y el acordado con el paciente, a asistir y participar en las entrevistas y actividades que voluntariamente que se concierten, así como de conocer y cumplir los acuerdos que se establezcan.

INVESTIGACIÓN, EVALUACIÓN Y FORMACIÓN. Las intervenciones están basadas en la evidencia empírica así como los resultados de las evaluaciones que se hagan con los programas. La evaluación es continua y se realiza mediante reuniones periódicas de los equipos terapéuticos y los responsables de los consultantes mediante supervisión y auditorias a los entes externos.

OBJETIVOS GENERALES

  • Facilitar el proceso de conocimiento de su problemática con el fin de establecer parámetros de intervención, desintoxicación, deshabituación y tratamientos con sustitutivos de las personas con problemas de cualquier tipo. Se tendrán en cuenta los parámetros de evolución, desempeño normal-anormal, expectativas comportamentales y cognoscitivas, emociones y sentimientos, y de salud en general. Se ofrecerán los instrumentos necesarios en su entorno de forma ambulatoria.
  • Proporcionar a los usuarios las habilidades necesarias para hacer frente a situaciones de riesgo y para el establecimiento de un nuevo estilo de vida.
  • Prevenir o reducir la incidencia o severidad de los problemas asociados con la problemática del consultante.